El beso perfumado de la vainilla de PAPANTLA

ITALIANOS EN MÉXICO

La flor de la vainilla es como una hembra celosa.

Y los totonacas, que cultivan esta orquídea desde siempre en Papantla, México, lo saben. Durante el tiempo de polinización de la planta que se hace primorosamente a mano, flor a flor, y para garantizar una cosecha abundante, se dice que evitan tocar a sus mujeres.

Esta orquídea amarilla que crece en un abrazo estrecho en forma de enredadera,  florece por la mañana y si no es polinizada se marchita al mediodía y muere al atardecer.

El fruto de este idilio efímero, de esta polinización delicada, una vaina larga, verde y lustrosa, esconde el beso perfumado de la vainilla que se concede sólo a quien sabe curarla.

De México los placeres de la vainilla, sus poderes afrodisíacos, su sabor exótico y aromático conquistaron la cocina europea y americana; unida al chocolate, que se decía era la bebida que Moctezuma había ofrecido a Hernán Cortés, embelleciendo helados y perfumes, cocidos y brebajes,  reinaba soberana la vainilla mexicana.

LA CIUDAD MÁS PERFUMADA DEL MUNDO

Encandilado por el espejismo de esta tierra prometida, de la que corrían rumores de que “el dinero se recogía a paletadas”, Domingo Gaia Tossi desembarcó a las costas de Veracruz, en 1873. Atrás había dejado la provincia de Alessandria, en Piamonte, Italia, y a lomo de mula llegó a la ciudad de Gutiérrez Zamora  acompañado por Pedro Tremari y Francesco Arzani Sartirana.

En 1880 los tres compadres compraron tierras para cultivar vainilla, en cercanías de la ciudad más perfumada del mundo. Aprendiendo de sus vecinos totonacas, se especializaron en la tecnificación del curado y en el comercio de sus vainas. En 1898 Domingo Gaya, buscando optimizar el proceso de secado de las vainas,  construye el primer horno calorífico, que aún sigue en función,  tomando como modelo el horno usado en Italia para procesar el gusano de seda.

EL ORO NEGRO DE MÉXICO

La industria vainillera estaba en pleno auge. De esta especia producida con tanto cuidado, a mano, en tiempos de casi nueve meses de crecimiento y otros nueve de maduración, el kilo se valoraba en plata. Era el oro negro de México, el oro en flor.

Hoy en día la vainilla mexicana se cotiza a 520 dólares al kilo, por lo que hay una  feroz competencia de productores advenedizos que pretenden obtener beneficios; existen además la competencia de las vainillas de Indonesia y Madagascar, que compiten en el mercado con la mexicana.

Pero gracias a ese idilio permanente de Italia y los italianos con la sabiduría mexicana, con la tecnología y con el tesón y la persistencia, esta historia de amor entre dos mundos que se viven a veces tan cerca y tan lejos, sigue dando sus frutos oscuros para el placer del paladar y la redondez de sus aromas que hacen temblar el olfato.

Sigue el perfume de la vainilla, y si tienes ancestros italianos, recuerda que desde el año 2009 los jueces italianos han dado ejecución a la jurisprudencia de las altas cortes, reconociendo la ciudadanía italiana en primera instancia a los descendientes que demostraron con documentos su derecho de sangre.

¿Quieres saber si tú también tienes derecho?
Visítanos en www.studioandino.com/ciudadania-italiana-por-via-judicial

Video de Youtube: W5w1-dqDH_Awww.chapingo.mx
Documental sobre el origen, producción y estudios sobre la vainilla en México...
Una realización del Departamento de Medios Audiovisuales de la Universidad Autónoma Chapingo
Producción ejecutiva: Rubén Velázquez
Realización: Charlie Campos
Guión: Rocío Jardínez, Charlie Campos
Edición y Postproducción: Charlie Campos
Camarógrafos: Rubén Velázquez, Marco Huerta

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